¿Qué es esto de la visualización creativa? Para explicarlo quisiera empezar hoy con una pregunta que bien podría parecer sencilla: ¿Qué vas a estar haciendo en cinco años? No es una pregunta genérica, voy completamente en serio. El 14 de octubre de 2021, cuéntame, dime qué piensas que vas a estar haciendo justo ese día a esta misma hora. Explícame qué ves: piensa que esto de la visualización creativa tiene de magia menos de lo que te imaginas. Y hoy te cuento por qué.

Volvemos a la pregunta de antes. Cinco años desde ahora, ese era el plan, cuéntame, ¿quién eres? ¿Has construido una familia? ¿Te has mudado de país? ¿Sigues en el mismo trabajo? Y no, no es esta la última pregunta retorcida de una entrevista laboral. Sigue mirando. ¿Eres un emprendedor ahora? ¿Cómo es tu casa, tu ropa, tu pelo? Ponte frente al espejo —el espejo de 2021, no este—, y dime, ¿qué ves? ¿Te gusta lo que ves, te sientes cómodo? ¿Qué has hecho al levantarte, a quién tenías a tu lado? ¿Qué desayunaste? ¿A qué olía el jardín de casa? ¿Era eso un perro, lo que acaba de pasar por tu lado? ¿Un gato?

Veamos si me explico. La visualización creativa es una técnica sencilla que te ayudará a superar las limitaciones de tu pensamiento, desbloquear ciertos miedos (no olvides que, a menudo, el éxito asusta mucho más que el fracaso); puede ayudarnos a dibujar el camino hacia nuestros objetivos. No solo eso, te supone el ejercicio de imaginar qué tipo de vida quieres, te obliga a contestar las grandes preguntas a las que tendrás que enfrentarte antes o después.

Por ejemplo, muchos deportistas de élite la usan durante los meses previos a una competición: imaginan la carrera perfecta, se visualizan consiguiendo la marca que buscan. Y después se van a entrenar, eso es al final lo más cierto, pero la visualización creativa los ayuda a poner su mente al servicio de sus objetivos: cuando buscamos el éxito, ambos deben estar en sintonía perfecta.

La visualización creativa es algo que te puede lanzar a conseguir tus grandes objetivos vitales, pero si pruebas a poner en Google «visualización creativa» temo que te caigas de culo al ver la cantidad de sandeces que aparecen en tu pantalla. Santurrones que te asegurarán que si abres mucho los brazos y cierras mucho los ojos para convencerte, te caerán fajos de billetes completos; gurús de la autoayuda, de formación cuando menos dudosa, dispuestos a venderte el último libro de sanación en el que tú y solo tú creas todo lo que te ocurre en la vida. Y cuando digo todo, digo Todo.

Y bien lo siento, pero yo no puedo tratar de convencerte de esto. Resulta que hay cosas que sí que te van a caer encima, y no siempre van a ser billetes: habrá accidentes, muertes involuntarias, traiciones y circunstancias poco evitables en cada camino. Pero eso no quiere decir que la herramienta de la visualización creativa no pueda ser una herramienta útil, poderosa, incluso fundamental para alcanzar ciertas metas en la vida.

Hace ya muchos años que comencé a leer sobre visualización creativa. Al principio me costó, como igual te está costando a ti; me chirrió cuando traté de separar la paja de lo realmente valioso, pero lo que poco a poco he ido consiguiendo con ella ha demostrado que la visualización creativa es un instrumento valiosísimo para llevarnos de A a B cuando antes B parecía poco más que un oasis perdido al alcance de solo unos pocos.

Hay muchas formas en las que puedes practicar la visualización creativa, pero hoy te cuento tres:

1. Tablero de visión

La primera vez que creé un tablero de visión (o vision board) aún vivía en Sevilla (es decir, hace más de siete años de aquello), y aún, cuando recuerdo las lámina que usé, se me ponen los vellos de punta al ver cuánto de lo que allí puse ya he conseguido (para los cínicos, que estamos siempre en todos lados: no ha sido magia, no, eso ya lo sé yo; no me lo ha enviado el universo).

La idea del tablero es simple: Divide tu vida por áreas y busca una foto que de alguna manera exprese lo que quieres conseguir para cada una. O si quieres dibujar y te apañas, pues dibuja. Digamos que divides tu vida en trabajo, familia, amor, viajes, ocio y espiritualidad. Busca fotos que encajen en ello y guárdalas. Pégalas a una cartulina, o déjalas en una carpeta en tu ordenador, pero recuerda verlas frecuentemente. Así no te olvidarás de dónde está B y si cada día estás haciendo cosas que te ponen en el camino correcto.

Si queremos ir incluso más lejos, una vez hecho el tablero, parémonos a escribir nuestros objetivos. Cojamos luego los objetivos uno a uno, y desmontémoslos por pasos, para después desglosarlos en nuestra agenda diaria. No es magia esto, ya os lo he dicho, pero si sabemos a dónde queremos ir, resulta mucho más sencillo llegar que si lo hacemos a tientas.

2. Agradecimientos

Cada mañana, tras la meditación, escribo en mi diario cinco cosas por las que estoy agradecida (tal y como cuento aquí), pero solo las tres primeras son cosas que ya existen en mi vida. Las últimas dos cosas por las que doy gracias aún no están, pero quiero que estén: son cosas que aún no han ocurrido, pero en las que estoy trabajando. De esta manera desbloqueo miedos, allano el camino para que ocurran y pongo mi mente en el lugar adecuado.

3. Carta desde el futuro

Y esta te la recomiendo por muchos motivos, entre ellas porque escribirte desde tu Yo del 2021 puede ser tremendamente esclarecedor, terapéutico y hasta divertido. Puede que le escribas a alguien que tiene una vida completamente diferente a la que ahora mismo tienes, y eso ya debería hacerte preguntarte ciertas cosas: ¿Estás viviendo la vida que de verdad quieres o la que alguien más esperaba que vivieses? Los pasos que doy cada mañana al levantarme, ¿me están llevando a construir a la persona que en el fondo yo quiero ser? Puede que todo en tu carta sea ya muy parecido a lo que tienes ahora, excepto en una o dos áreas: y si ese es el caso, pues ya sabes por dónde empezar a trabajar justo hoy. Siéntate y ponte serio: es 2021, estás sentado en tu silla y en tu ordenador de 2021 y te estás escribiendo a tu Yo de hoy para contarle cómo te van las cosas. ¿Qué te dices?

En fin, aquí mi pequeña aportación al apasionante mundo de la visualización creativa. Y repito que no es magia esto, que no es bullshit, como dirían por aquí; que la realidad es que el fake it till you make it funciona, y que enlaza a su forma con lo que ya dijo Merton con su Profecía autocumplida, o cuando Bandura habló de la famosa Autoeficacia. Sabemos que, incluso llevando el tema un poco más lejos, los neurorehabilitadores proponen a sus pacientes que se imaginen moviendo la extremidad afectada tras un derrame cerebral por aquello de la neuroplasticidad.

Sea como sea, y por los motivos que sean, funciona. Igual, como os decía más arriba, no se os caen los fajos de billetes encima, aunque si eso es solo lo que tratáis de visualizar, también eso tendréis que mirároslo.

Haced la prueba, tratad de visualizar dónde os veis en cinco años y poned la mente al servicio de vuestros objetivos. Sed más específicos, pensad en la vida que queréis conseguir, y creadla. Sed ambiciosos. Solo en vuestras manos está el conseguirlo.

Y luego, contádmelo. Que me gusta enterarme de todo.

Con amor,

MF

 

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