Santiago tiene los ojos azules.

El postparto huele a sudor dulce, a leche y a sangre. El puerperio tiene mucha más sangre de lo que nadie te cuenta. Y eso es solo uno de los secretos de los muchos que esta etapa esconde.

Santiago tiene los ojos azules, justo del color de los de su padre. También tiene mis cejas, mis pestañas y mis mofletes.

Mi niño vino a revolucionar nuestro mundo el día 5 de febrero a las 23,30h de la noche. Fue un parto rápido y sencillo, todo lo sencillo que puede ser algo tan descomunal como un parto. Con sus dolores, sus pujos y su sangre. En un parto hay mucha sangre. Un matrón que me decía: ´Lo estás haciendo muy bien, chiquita´. Gonzalo que entre bocanada y bocanada me recordaba: ´Santiago está casi aquí, gordi. Ya casi vamos a conocerle´. Todo en menos de 12 horas de principio a fin.

Desde entonces la vida es otra. Santiago come, hace caca y duerme, y nosotros nos preguntamos cómo un ser humano tan pequeñito puede generar tanto residuo, tanto caos alrededor y tantos suspiros de sus padres. Llevo al menos cuatro días ideando esta newsletter en mi cabeza, y aun con esas no conseguía sentarme.

Os diré que ya hemos cometido todos los errores del libro de los padres novatos. No hemos dormido cuando el bebé dormía, no le hemos dado suficiente de comer porque pensábamos que no podía haberse quedado con hambre, no le hemos sacado con suficiente esmero los gases.

Pero Santiago ha venido a una casa llena de amor y tenemos la esperanza de que eso acabará por bastarle.

Me pregunto cómo verá Santiago el mundo desde el azul de sus ojos nuevos. Qué nuevas perspectivas, qué mirada incorporará a esta familia. Qué nos hará ver que no veíamos, qué dejaremos de mirar por darnos cuenta de que no era importante.

El postparto ha sido un punto y a parte. Todo en él ha sido mucho más duro de lo que yo me había esperado. Me he encontrado físicamente débil, psicológicamente inestable. He sentido que las herramientas del pasado se me quedaban cortas para la intensidad de este tsunami, y solo he comenzado a volver a izar el vuelo una vez he entendido que de nada serviría luchar contra la naturaleza humana. La vida son ciclos. Y el puerperio es un ciclo lleno de sangre.

No sé si os lo he dicho ya, pero de todas las cosas que te dicen que te ocurrirán una vez des a luz solo he encontrado una que es categóricamente cierta: todo se te quita, todo merece la pena cuando ves a tu niño, cuando lo amamantas, cuando lo abrazas y lo hueles.

Y con esto voy acabando. Santiago se empieza a quejar y ya he aprendido que eso es, casi en el 100% de los casos, que tiene hambre.

Me encantaría que me contaseis vosotras también: cómo fue vuestro parto, vuestro postparto. ¿Fue cómo lo imaginabais? En mi caso he llegado la conclusión de que así como el parto está sobrevalorado, el período de después es el gran desconocido. Me preparé muy bien para el gran día y una vez dado a luz me di de bruces con una realidad para la que no me había preparado y a la que ya comienzo a coger el gusto.

Hoy no doy para mucho más. Prometo escribiros pronto y seguir compartiendo con vosotras reflexiones, experiencias. No dejéis de contarme aquí abajo, me gustaría mucho escucharos. Creo que entre todas podemos aportarnos mucho.

Pronto más y mejor. De momento, en estas sigo.

Con amor,
MF

 

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Comentarios (6)

  • ¡Hola María! es la primera vez que escribo aquí, no lo iba a hacer cuando ha llegado tu correo pero ahora que te he leído me ha apetecido mucho. Primero ¡darte la enhorabuena! supongo que antes del parto no sabrías como iba a salir y mírate ahora, todo ha salido genial y eso ya es todo un logro :) Yo no soy madre, estuve a punto de serlo pero al poquito de quedarme embarazada salió mal y tuve un aborto. Recuerdo lo que sentí al saber que iba a tener un bebé, a ser madre, y no recuerdo haber sido más feliz nunca. Como bien dices, la vida son ciclos y este tiene mucho de estrés, miedo e inseguridad, pero ¿sabes qué? al final pasará y nada malo habrá sucedido (el 99% de los casos es lo que sucede ;) ) Disfruta y saborea los buenos ratitos con tu bebé y tu pareja, SIENTE lo bonito. Un abrazo, no olvides cuidarte tú también y ¡disfruta! la vida son dos días. Enhorabuena y gracias por tu blog. Nieves.
    • Hola, Nieves. Mil gracias por compartir sobre tu experiencia. No imagino lo complicado que debe de haber sido. Como bien dices, las cosas suelen salir bien, a pesar de los muchos miedos que acumulamos desde que nos enteramos desde que vamos a ser mamá. Por desgracia, hay ocasiones en las que no es el caso. De nuevo, lo siento muchísimo. Te deseo muchísima suerte en tu camino. No dejes de contarme cómo van las cosas, ¿vale? Un abrazo grande, MF
  • Ay María!! No sabés lo que me ha gustado este post tuyo. Yo espero a Antonio para mediados de mayo, y es también el primero para mí. En esta era digital en la que debajo de una piedra te podés encontrar con 5 libros de autores varios que opinan sobre la maternidad, yo he decidido cerrar los ojos y los oídos a toda esa vorágine de datos que no me alcanzaría la vida para procesar. Elijo escucharnos entre los 2, aprender juntos en la medida que vayamos conociéndonos, sin desesperarnos por cumplir las expectativas que puede haberme creado desde que era niña hasta el momento mismo en el que me enteré de que Antonio venía en camino. Quiero escribir mi propio libro de consejos, que solamente me servirán para mí, y equivocarme las veces que hagan falta, aprendiendo todo lo posible en este largo camino que me espera por recorrer. Gracias por contar lo bello del dolor y la incertidumbre, porque es lo más auténtico que podremos tener en la vida. Saludos desde Argentina
    • Tu propio libro de consejos que solo te servirán a ti. Me quedo con esa frase. Te la robo, ¿vale? En estos primeros días del peque a veces todo lo que oigo es ruido. Qué bonito acordarse de que tienes dentro las respuestas que necesitas. Creo que enfocas la maternidad con la mejor de las actitudes... No dejes de contarme, ¿vale? Compartir en estos momentos es pura terapia. Un abrazo enorme para ti y otro para el pequeño Antonio. MF