Así que tú, como yo, comenzaste el año generando una lista enorme de objetivos a cumplir. Para todos aquellos que hayáis cumplido todos y cada uno de los propósitos en fecha, ya os aviso: esta entrada no es para vosotros. Para los perezosos, los rezagados y los que igual necesitan reajustar un poco la lista maldita: quedaos conmigo, que estamos más que a tiempo de ponerle remedio a todo y hacer de 2016 un año grande de objetivos cumplidos.