Mi pueblo

Hay un azul muy mío que solía yo ver desde la azotea de casa. Es un azul contundente y agudo, balsámico pero grave. Es finito si lo ves de cerca, y de cerca lo ves, porque del pueblo al cielo no queda nada.

Mi pueblo tiene un azul propio, un azul que colinda en su extremo con los pueblos de otros.  Si entras por la carretera larga del cementerio, esa que antaño siseaba en sus curvas y mostraba sus tumbas en los cambios de pendiente, lo ves. Ves la línea que separa a lo nuestro de lo de vosotros.

Hay pueblos con olores y con gustos, el mío es todo ojos. Las campanas de la Iglesia, que rebotan los domingos en los espejos de mi cuarto, lucen de hace siglos un bronce acusado. El amarillo del centro tiñe de albero sus fachadas blancas. Las palmeras verdes de la plaza, que estoicas resisten el calor agostizo. Los adoquines viejos que brillan de tan pisados. Los quioscos con periódicos y helados que pausados desafían a la vida nueva, como una huelga de hambre, como una guerra sin armas. Pero el bronce, el amarillo o el blanco no dicen nada. A todos dicta su color el cielo. Solo este azul, que es soberano, habla.

Desde el patio de la casa ves cruzar a las gaviotas con alas paradas, bailando el aire, cortando el viento en un silbido blanco. Huyen de un verano que acaba en enero y de un invierno que de pronto atraca. Mi madre cose y de fondo esos mismos azulejos vieron coser a mi abuela, y a mi abuelo tal vez sentarse a su lado solo a mirarla. Aún sus ojos viven repartidos por los muros de la casa vieja, ajenos a la realidad del tiempo, asidos a la vida eterna.

Son estas nubes preñadas las que siempre recuerdan lo lejos que queda casa. Y no quiero volver, pero quiero. Y no quiero pensar, pero pasa. Y es que aquí, felices como somos, siempre hay algo que al final me falta. Aquí el tiempo engaña a otro ritmo, todos cabemos y ninguno encaja.

O será quizá este azul sin cielo, que aquí nunca dice nada.

Comentarios (24)

  • Hola Maria es la segunda vez que leo este relato, la primera vez me gusto por la forma en que describes los escenarios principalmente los colores pero ahora esta segunda vez me gusta aun más por que me recuerda a la ciudad en que nací, su olor, el color del cielo al entrar,el color del pasto por la carretera,su temperatura, su gente, mi gente, mi infancia, aunque la hayas escrito para tu pueblo a millones de kilometros con oceano de por medio me recuerda a mi ciudad, Gracias por recordarmela.
  • Hola MAria esta mañana trasteando por faccebol me lleve una grata sorpresa al ver una paisana tan bonita y ademas buena escritora pue he quedado prendado de algunas de tus historias desde ya cuentas en dos hermanas con un seguidor de tus escritos saludos
  • Hola Maria me ha gustado muchisimo y me he sentido muy identificado con todo lo q has descrito, sobre todo el principio, me ha recordado cuando era pequeño en casa d mis abuelos solia subir a la azotea a contemplar el horizonte y el cielo y jugaba n la calle de adoquines y escuchaba las campamadas de la iglesia , era la calle Lope de Vega, mas conocida como la cañaa".....
    • Hola Miguel: Gracias por tu mensaje, yo soy de la misma zona, así que las campanadas debían llegar a tu casa con la misma fuerza que a la mía. Qué difícil es olvidarlas; todavía, cuando voy por el pueblo, desayuno en Los Jardines para escucharlas con más fuerza. Un abrazo y muchas gracias por pasar :) MF.
  • Esta bien, pero te aseguro que quedaría mucho mejor, haciendolo poesía yo esperaba que sería así antes de leerlo
  • Me ha encantado leerte y releerte. Jamás aprecie ese azul que describe quizás porque no salí de mi pueblo.Ese pueblo que quizás desde la distancia lo sientes tan tuyo...tan tuyo ...que es más tuyo que mio. Me gustaría que compartieras algo más de lo que tengas escrito . Ha sido sorprendente tu descripción sobre todo porque el azul tiene para mi connotaciones especiales y es mucho más que un color. Espero poder seguir leyéndote.
    • Hola Consuelo: Muchas gracias por leerme con tanto cariño. Si te apetece, puedes echar un vistazo a esta página donde comparto todo lo que escribo: encontrarás mis relatos, mis dos novelas, una de ellas llamada "Azul Capitana" (fíjate que compartimos pasión por este color) y todos los artículos que escribo cada semana. Puedes, además, apuntarte a la lista de correo para no perderte nada. Un abrazo y espero seguir viéndote por aquí.
  • María,me ha encantado tu relato,me has llegado al alma y he recordado y sentido esa sensación de felicidad en mi infancia,gracias
  • No quiero extenderme mucho, solo te diré, que ya tienes un lector más paisana... FANTÁSTICO
  • Cómo siempre, María, tocando el corazón de estos nazarenos que sentimos esas mismas cosas que tú también expresas. No estoy de acuerdo en lo que dices que ese cielo londinense no te dice nada, yo sé que hasta ese ritmo diferente y esa falta de cielo te inspiran grandes ideas. Seguiré tus escritos y si me lo permites intentaré expresar lo que opino de ellos. Besos guapa.
    • Gracias María del Carmen, muy de acuerdo contigo. Desde luego que este azul también dice, pero a veces, solo a veces, echa tanto una de menos que se le nubla todo. Y ahí, créeme, este gris llega a pesar como una placa grande sobre mis hombros. Un abrazo y, por supuesto, sigue comentando, ¡me encanta leerte!
  • Maria un texto identificativo de nuestro pueblo ''mejo''.Enhorabuena y saludos
  • Te he descubierto hace muy poquito, pero estoy encantadísima con ello. Este relato de "Mi pueblo" tiene una calidad asombrosa. Yo no soy crítica literaria, solo lectora. Y en determinados momentos, de las compulsivas. A mí este texto me ha emocionado mucho, tres veces seguidas me lo he leído. Enhorabuena y si realmente pensabas en Dos Hermanas al escribirlo, no sabes cuánto me alegro, porque nuestro pueblo es, pero...tampoco tiene tanto encanto. Fíjate si eres buena: lo que has sido capaz de decir y cómo de bellísimo lo has hecho. Gracias por este precioso ratito de disfrute. Mª José
    • Hola María José: Muchas gracias por las palabras bonitas, déjame confesarte que, de todo lo que llevo escrito, esto es, sin duda, lo que más me gusta. Por muchos motivos, pero sobre todo por la emoción que tiene. Es curioso que yo nunca vi todo esto en Dos Hermanas cuando vivía en ella, pero la perspectiva cambia desde tan lejos :) Un abrazo grande. MF.
  • Nunca leí algo tan bonito como esto sobre Dos Hermanas. Gracias María.

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